
Tequila
Blanco
La voz del agave. La expresión más directa de la barranca: lo que dejan el campo, el horno de mampostería, la tahona y la fermentación abierta. Plata y azul de noche en el emblema.
Casa I · Tequila 100% agave
El tiempo de un maguey, en tres tiempos.
Tequila 100% agave · NOM 1473Las botellas
El mismo agave de extrema madurez, jimado a ras en la Barranca de Amatitán. Lo que cambia es cuánto tiempo le concede el roble.

Tequila
La voz del agave. La expresión más directa de la barranca: lo que dejan el campo, el horno de mampostería, la tahona y la fermentación abierta. Plata y azul de noche en el emblema.

Tequila
El agave que aprendió del roble. El mismo agave, después de descansar en barricas de roble de 200 litros; el tiempo exacto se revela con la primera tanda. Guinda y oro en el emblema.
Tequila · Próximamente
El tercer tiempo de Mayahuel todavía no tiene botella que mostrar. Descansa más de tres años en barricas de roble de 200 litros, en la penumbra de la cava, y saldrá cuando la barrica lo decida. Quien esté en la lista de espera lo sabrá primero.

Tequila Reposado

Tequila Blanco

Blanco · Reposado · Espadín
Una línea corta. Un nombre sagrado.
Seis tiempos
Desde el agave que tarda hasta doce años en madurar hasta el roble donde descansan el Reposado y el Extra Añejo, cada paso de Mayahuel ocurre en la Barranca de Amatitán y a su propio ritmo.
Un solo vuelo
Así se llega a Mayahuel: sobre los acantilados de Amatitán, por encima del arroyo y de la vegetación que lo cubre, hasta la casa de piedra y la penumbra de la cava.

El origen
El río Santiago talló la barranca de Amatitán antes de que existieran los mapas.
En sus laderas el suelo es volcánico: arcilla, basalto y hierro. De sus manantiales propios sale el agua que riega el agave y que entra en el tequila. Ahí, en el valle de Tequila, trabaja la casa desde el año 2000.

Tequila Blanco
La luna sobre la barranca. La voz del agave, sin velo.

Tequila Blanco · La película
El campo al amanecer, el filo de la barranca bajo la luna y la obsidiana de la tierra volcánica.

El agave
Solo agave azul que esperó entre siete y doce años en el campo.
En la jima, el jimador corta las pencas a ras de la piña con la coa, hasta dejarla redonda y limpia: el corte bola. Al horno entra solo el corazón del agave, sin la base verde de las pencas, que deja sabores amargos.


La cocción
Veinticuatro horas de vapor en hornos de mampostería.
Las piñas salen transformadas: azúcares complejos, color tostado y el primer carácter del tequila. Después, una tahona de piedra de basalto las tritura al ritmo que decide el maestro.

La fermentación
Las levaduras no se compran: nacen en la barranca.
El mosto fermenta al aire, en tinas de madera, con levaduras endémicas del microclima de la destilería. La barranca está cubierta de vegetación, y abejas, colibríes y murciélagos van de flor en flor llevando consigo levaduras silvestres. Con la fermentación abierta, esa vida llega a las tinas: por eso el aroma de Mayahuel no puede repetirse en otra parte.

La destilación
Doble destilación, cada metal en su etapa.
La casa trabaja cobre y acero en distintas etapas para encontrar el punto exacto entre potencia y finura. Lo que sale del alambique ya es tequila; lo que sigue es tiempo.

El reposo
Aquí descansa el Reposado. Aquí espera el Extra Añejo.
En la penumbra de la cava el destilado toma color, se redondea y aprende a callar. El tiempo exacto del Reposado se revela con la primera tanda; el Extra Añejo pasará más de tres años en estas mismas barricas de roble de 200 litros.

La cava
Doscientos litros de roble y todo el tiempo del mundo.

Tequila Reposado · La película
Los hijos de la diosa, la penca azul y el roble donde el Reposado toma su color.


La botella, de cerca
El estuche
El estuche se separa en V y deja la botella al centro. Alrededor del emblema corre la frase de la casa: «Mayahuel teje un legado que transforma lo terrenal en divino».




Ficha de origen
Datos de la casa productora. Lo que todavía guarda la primera tanda se revela en la presentación.
La casa
Una casa de piedra en la barranca que trabaja el tequila desde el año 2000 con hornos de mampostería, tahona, tinas de madera y alambiques de cobre. Mayahuel nace aquí.
Para entenderlo
Los dos nacen del mismo agave y del mismo proceso. El Reposado suma un descanso en barricas de roble de 200 litros: la norma pide para esta clase al menos dos meses en roble o encino, y el tiempo exacto de Mayahuel se revela con la primera tanda. El Blanco es la expresión más directa del agave.
Cuando la barrica lo decida. La norma pide al menos tres años en roble para esta clase; Mayahuel lo guarda más de tres en barricas de 200 litros. Quien esté en la lista de espera lo sabrá primero.
La barranca está llena de vegetación, y las abejas, los colibríes y los murciélagos que la polinizan transportan levaduras silvestres de flor en flor. Como la fermentación de Mayahuel es abierta, en tinas de madera, ese ecosistema forma parte del mosto y de su aroma.
Es el número con el que la norma del tequila identifica a la destilería. Toda botella de tequila lleva el número de quien la produjo.
Que todos los azúcares que se fermentan vienen del agave azul. La norma también permite tequila con azúcares de otras fuentes; no es el caso de Mayahuel.
La piedra exprime el agave cocido más despacio y con menos fuerza que un molino de cuchillas. Rompe menos la fibra y el mosto conserva más carácter del agave.
Segunda casa
Este sitio habla de bebidas alcohólicas y es solo para mayores de 18 años.